viernes, 10 de enero de 2020

Libro sobre IPC

Y no dijo ni pío…?

 La verdad la verdad, es que; Los pollitos dicen pío, pío… Según el maestro Ismael Parraguez a quien corresponde la autoría de la poesía y letra de la célebre canción infantil, que la música es una melodía alemana. Nobleza obliga. Nos enteramos a través de Valentín Trujillo, que los mismos acordes, solo que unos grados más bajos, se encuentran en el himno de Israel y al corroborar este dato, nos retrotrae a una obra de B. Smetana, El Moldava, segundo movimiento de la obra Mi patria. Incluso más, se sostiene que Smetana es uno más de varios músicos famosos que se inspiraron en una obra de un compositor lírico italiano del siglo XVI, llamada La Mantovana. Entre ellas la canción infantil alemana, Fuchs, du hast die gans gestohlen. Zorro, has robado la oca. Quizá, es la melodía alemana que nos refiere I. Parraguez en Poesías infantiles. Todo cierto, salvo detalles. Lo más interesante es que don Ismael, no se apropia de la creación de la música de Los pollitos dicen… Un gesto de honestidad intelectual muy escaso, desde hace tiempo hasta hoy y en adelante. 

El plagio y la piratería está a la orden. Don Ismael Parraguez Cabezas era un intelectual respetuoso de la autoría, creación y trabajo de sus pares. Irreprochable. El historiador Armando de Ramón, en el prólogo a una publicación de María Teresa Cobos, año 1989, nos dice acerca de las obras de investigación histórica que, “La presente constituye una de aquellas obras que son la base y fundamento del conocimiento histórico. Sin ellas no es posible hacer las grandes síntesis ni tampoco abordar las monografías pormenorizadas que requieren la existencia de una recolección previa de muchos datos mediante la elaboración de estas obras de base. Cuando ellas están, los autores que deben utilizar este tipo de datos precisan hacer ese trabajo previo o abandonar el intento. Cuando ellas están, aparecen como canteras abiertas de las cuales todos sacan material olvidando, a veces, el lugar de donde los obtuvieron, como ocurre hasta hoy con los eruditos trabajos de Tomás Thayer Ojeda, uno de los investigadores chilenos más consultados y menos citados.” Una omisión inexcusable. Tanto más si esta fuere consciente, deliberada … 

Comprando Huevitos? 

Que es primero, el huevo o la gallina es tema para la paleontología, la cosa nostra es menos compleja y haremos un intento de explicarnos el momento de la conexión, con la obra y su creador. “Estaba comprando huevitos de campo en la zona rural de Pichidegua, y un campesino, apuntando una casona, me dijo: en aquel lugar vivió el autor de "Los pollitos dicen"... Le pregunté si sabía quién era, pero era todo lo que sabía. Gracias a este buen hombre, comencé a investigar al creador de esa legendaria y famosa poesía infantil, que se enseña y se canta en muchos países. Y descubrí a una maravillosa figura literaria, Ismael Parraguez Cabezas.” “Cuando tropecé con su rica historia, inundada de talento, de libros, de música, de historia, de educación y consagradas de realizaciones, pensé de inmediato en extraerlo de aquel olvido, lugar inmerecido al cual de ningún modo nunca debió llegar.” Porque, “Nada se parece más a la muerte que el olvido de cualquier semejante, y si éste tuvo un paso significativo, fuera de lo común, por esta tierra, aquel olvido se convierte en una injusticia llena de desolación”. Un tropezón lleno de ternura… 

También. Y ocurrió el ocho de mayo del 2012 cuando apareció en El Rancaguino una nota conmemorativa del fallecimiento del autor Ismael Parraguez, escrita por Héctor González, historiador, periodista y propietario del medio. Esta me fue remitida por mí hermano Washington, director del periódico Pichilemunews.cl . En ella se afirma que el personaje, nació en Pichilemu, dato que, ambos, ignorábamos absolutamente, tamaño desconocimiento había que revertir, de modo que nos avocamos a una búsqueda frenética para superar el lapsus y reivindicar la figura del coterráneo. Chequear el lugar de origen fue el punto de partida y nos tardó varios meses obtener un resultado fiable, mientras nos asaltaba una impresionante producción intelectual, lo que nos ahondaba en una especie de sentimiento culposo. La noticia certera y fehaciente nos llegó por la gentileza de Ma. Fernanda Martínez del Museo de la Educación, quien confió y dispuso rica información personal y obras del destacado maestro egresado de aquellas mismas aulas donde se emplaza el Museo, el edificio de la ex Escuela Normal José Abelardo Núñez. De su carpeta de educando proviene la indiscutida información, Ismael Parraguez Cabezas nació en el Fundo Las Pataguas de la comuna de Pichidegua. Tuve oportunidad, por atención de la secretaria parroquial, Ma Sandra Lisboa, de disponer también de un escaneo de la partida de bautismo de Francisco Ismael Segundo Parraguez Cabezas. Definitivamente, no es pichilemino. Me quedaba el consuelo de la pertenencia regional, todavía. Y más aún, por aquella época, colchagüinos. A esas alturas el ilustre personaje ya me había cautivado. No obstante resolví dejar en manos de algún pichideguano con empatía cultural la tarea de revalorizar el legado del maestro. Hice entrega de sendas carpetas con la información reunida hasta ese momento, al alcalde de Pichidegua, a la directora de la Escuela de Pataguas Cerro, escribí algunas reflexiones en mi sitio personal de Facebook y creé un blog llamado pichideguahistoria.blogspot.com 

No fue fácil, había puesto en marcha un proceso que continúa brindando noticias, contactos, actividades… Uno de aquellos eventos fue ubicar y conocer algunos descendientes de Ismael Parraguez, especialmente a su nieta Patricia Parraguez Chen, maestra de piano residente en EE UU. Quien generosamente comprometió su participación en un acto conmemorativo dedicado a su abuelo brindando un concierto de piano. Tras un parto doloroso debido a la improvisación funcionaria de la comuna, dicho acto tuvo lugar en agosto del 2013. Todo esto está registrado, sin embargo a poco andar se ha apoderado una virulenta amnesia dada en grado sumun en el alcalde Ferón. 

Hace un par de meses tuve noticias acerca de la pronta aparición del libro, Vida y obra de Ismael Parraguez. En su contraportada el alcalde señala: ”Estamos felices con este rescate del acervo cultural, que llevaba más de un siglo en el anonimato, y desde hoy levantamos como un ejemplo singular para las nuevas generaciones”, continúa, “Que este volumen recoge y presenta en un sólido acopio de informaciones personales realizado por el escritor nacional Raimundo E. Marchant”. 

Ruben Adolfo Ceron Gonzalez Un gusto de saludarle Dn. Antonio me ha dado una muy linda y sorpresiva información que desconocía absolutamente, por supuesto que sería muy grato seguir conociendo de este Pichideguano para ello lo invito cuando así Ud. Pueda visitar nuestra comuna estaré muy contento de recibirlo para conocerlo y podamos intercambiar opiniones acerca de este intelectual y otras materias. Saludos Cordiales 17 de mayo 2013, mensaje a través de Facebook. En las horas previas al concierto citado de 26 de agosto del 2013 fui consultado personalmente por acuse de recibo por devolución de la carpeta con la información biográfica de don Ismael Parraguez que proporcioné al alcalde, además de copia de unas páginas de un libro del historiador M. Góngora. Lo que no se había verificado, puesto que el funcionario encomendado no realizó oportunamente y cumpliendo solo en la primera semana de septiembre mediante servicio de correos. Adjunto a dicha información se contiene una nota manuscrita del alcalde agradeciendo mí aporte a la divulgación de la obra del ilustre maestro pichideguano. La nota no consigna la fecha. Cuestión que no justifica el olvido posterior, ese olvido parecido a la muerte. 

La fórmula de gestar el libro dedicado a la Vida y obra de Ismael Parraguez me hace demasiado ruido, sin embargo hay una noticia muy buena, la reedición antológica de su obra poética infantil, especialmente, incluyendo por cierto la ya clásica y universal, Los Pollitos, y la creación de composiciones propias de los niños pichideguanos en honor del maestro Parraguez. Cabe señalar también algunos datos biográficos novedosos que nos brindan un mayor y mejor conocimiento del destacado autor. La divulgación de la obra de Ismael Parraguez continua siendo de una gran importancia para la cultura regional en tanto aporte al acervo de todo el país y a los niños del mundo. En ese entendido es que acepté la solicitud del escritor R. Marchant de distribuir algunos ejemplares de la obra destinados a medios y gestores de la comuna de Pichilemu.

jueves, 9 de enero de 2020

Pichidegua.historia: LIBROS

CEMENTERIO PARROQUIAL
DE PICHIDEGUA
El terreno del antiguo cementerio de Pichidegua de unas cuarenta varas cuadradas, más o menos, quedó
incorporado a la Hacienda Pichidegua de Don Antonio Toro Donoso en virtud de la
cesión de Toro a la parroquia de Pichidegua de un, “área de terreno de
cincuenta metros de frente por ciento diez de fondo con derecho a un camino de
tres varas de ancho para comunicación del nuevo cementerio con el Camino Real.
Dicho terreno está ubicado en el deslinde oriente, sus inmediaciones de la
hacienda de Pichidegua… deslinda: al oriente con doña Genoveva Lezaeta viuda de
Zúñiga, y por otros tres costados con terrenos de la misma hacienda.
(Conservador de Bienes Raíces de Rengo, año 1901, inscripción 517, fojas 300).
Doña Genoveva Lezaeta viuda de Zúñiga heredó de don José Aniceto Zúñiga el terreno referido en el
deslinde oriente de la inscripción citada. Y es uno de tres terrenos que Zúñiga
hipotecó para garantizar un préstamo de la sociedad de Bera y Salinas en 1859.
Consta que  la “posesión que tiene en Pichidegua con lo edificado y plantado deslinda por el oriente con sitio de José Antonio García, por el poniente con sitio de don Miguel Lezaeta, por el
sud con la acequia del pueblo y por el norte con camino público”. (Conservador
de Bienes Raíces de Rengo, 1859, inscripción número 1).
El terreno para el nuevo cementerio parroquial había sido adquirido por don Antonio Toro Donoso en
1884, en la cantidad de $1200. “Doña Antonia y don Ismael Parraguez vendieron a
favor de don Antonio Toro Donoso, un sitio con lo edificado y plantado, ubicado
en Pichidegua… el sitio de tres cuadras más o menos, con derecho a cerro, cuyos
deslindes son: al norte con el comprador y al oriente con la testamentaria de
don José Aniceto Zúñiga.” (Conservador de Bienes Raíces de Rengo, 1884, inscripción 476).
Este terreno fue adquirido por la herencia de los bienes de don Ramón Parraguez. Don Ismael,
además de su propio derecho, había adquirido en 1881 la acción y derecho
correspondiente a don José Ramón Parraguez. (Conservador de Bienes Raíces de
Rengo 1881, inscripción 131).
La familia Parraguez era propietaria hasta 1884 “de un sitio con lo edificado y plantado”, es
altamente probable que al momento de nacer Ismael Parraguez Cabezas en 1883, la
casa y residencia estuviera en dicho sitio y el pequeño haya vivido sus
primeros años donde hoy se encuentra el cementerio parroquial. Posteriormente,
el padre del futuro maestro adquirió otro terreno a los herederos de la familia
Rodríguez al que seguramente se trasladó con su prole.: LIBROS

Cementerio parroquial de Pichidegua.

CEMENTERIO PARROQUIAL DE PICHIDEGUA. El terreno del antiguo cementerio de Pichidegua de unas cuarenta varas cuadradas, más o menos, quedó incorporado a la Hacienda Pichidegua de Don Antonio Toro Donoso en virtud de la cesión de Toro a la parroquia de Pichidegua de un; “área de terreno de cincuenta metros de frente por ciento diez de fondo con derecho a un camino de tres varas de ancho para comunicación del nuevo cementerio con el Camino Real. Dicho terreno está ubicado en el deslinde oriente, sus inmediaciones de la hacienda de Pichidegua… deslinda: al oriente con doña Genoveva Lezaeta viuda de Zúñiga, y por otros tres costados con terrenos de la misma hacienda. (Conservador de Bienes Raíces de Rengo, año 1901, inscripción 517, fojas 300). Doña Genoveva Lezaeta viuda de Zúñiga heredó de don José Aniceto Zúñiga el terreno referido en el deslinde oriente de la inscripción citada. Y es uno de tres terrenos que Zúñiga hipotecó para garantizar un préstamo de la sociedad de Bera y Salinas en 1859. Consta que la “posesión que tiene en Pichidegua con lo edificado y plantado deslinda por el oriente con sitio de José Antonio García, por el poniente con sitio de don Miguel Lezaeta, por el sud con la acequia del pueblo y por el norte con camino público”. (Conservador de Bienes Raíces de Rengo, 1859, inscripción número 1). El terreno para el nuevo cementerio parroquial había sido adquirido por don Antonio Toro Donoso en 1884, en la cantidad de $1200. “Doña Antonia y don Ismael Parraguez vendieron a favor de don Antonio Toro Donoso, un sitio con lo edificado y plantado, ubicado en Pichidegua… el sitio de tres cuadras más o menos, con derecho a cerro, cuyos deslindes son: al norte con el camino público, al sur y poniente con el comprador y al oriente con la testamentaria de don José Aniceto Zúñiga.” (Conservador de Bienes Raíces de Rengo, 1884, inscripción 476). Este terreno fue adquirido por la herencia de los bienes de don Ramón Parraguez. Don Ismael, además de su propio derecho, había adquirido en 1881 la acción y derecho correspondiente a don José Ramón Parraguez. (Conservador de Bienes Raíces de Rengo 1881, inscripción 131). La familia Parraguez era propietaria hasta 1884 “de un sitio con lo edificado y plantado”, es altamente probable que al momento de nacer Ismael Parraguez Cabezas en 1883, la casa y residencia de los Parraguez Cabezas estuviera en dicho sitio y el pequeño haya vivido sus primeros años donde hoy se encuentra el cementerio parroquial. Posteriormente, el padre del futuro maestro adquirió otro terreno a los herederos de la familia Rodríguez al que seguramente se trasladó con su prole.

viernes, 3 de enero de 2020

EXPLORADOR CAUTIVO

Washington Ramón Saldías González está con Antonio Róbinson Saldías González. 20 de diciembre de 2019 a las 23:00 · MARCHIGUE: EN HISTÓRICO Y ACOGEDOR ESCENARIO NATURAL, EL ESCRITOR VALENTÍN GAJARDO LANZÓ SU LIBRO “EXPLORADOR CAUTIVO” Fuente: www.pichilemunews.cl – 21.12.2019 En un viejo y sombreado patio interior de la casona principal de la Hacienda Histórica de Marchigue -que alguna fue regentada por los Jesuitas, en los campos colchagüinos- se realizó como lo anunciamos en días pasados, el lanzamiento del libro “Explorador Cautivo, del escritor Valentín Gajardo Ríos. Si bien no pudimos estar presente, por razones laborales en la capital, conocimos de primera fuente los detalles a través del investigador y escritor Antonio Saldías González, quien junto a otros escritores invitados tuvieron a cargo la presentación de la obra. En efecto, en la oportunidad, con la presencia de una gran asistencia de público, tras los saludos protocolares del maestro de ceremonias, y presentación de las autoridades e invitados especiales; entre los que se encontraban el alcalde de Marchigue, Héctor Flores y el concejal Cristian Salinas, entre otros, se dio inicio al acto cultural. PRESENTACIÓN En primer lugar, la presentación del libro estuvo a cargo de Hugo Hanisch, antiguos propietario en Marchihue. Ingeniero Civil Industrial, dueño del fundo San Guillermo (que también deriva de la antigua propiedad jesuita), y que lo dedica a la produción a la uva para vino. Según refirió Antonio, para “pichilemunews”: “Es una persona muy culta, conoce mucho la historia de la comarca, pinta, y le diseñó la portada del libro (y otros dos anteriores libros de Valentín), con el cual son muy amigos”. Acto seguido, continuó: “Escribió un texto titulado, Permítanme versear. Incluye poesía y narraciones de vivencias. Tiene un currículum profesional y académico importante con trabajo en Chile y otros países”, resume. “Después vine yo, y me siguió la poetisa y escritora de estilo costumbrista y/o testimonial, Mercedes Soto Pino. Tiene cuatro publicaciones. Finalmente, cerró el poeta Manuel Andros, marchiguano como los otros tres, miembro de la Sociedad de Escritores. Sus publicaciones son de poesía. Además es vicepresidente del Pen Club de Chile y conductor de las tertulias literarias y científicas del Círculo Cultural de España. MÚSICA La presentación del libro estuvo intercalada y amenizada con la presentación de músicos marchiguanos, tanto folclóricos como melódicos, quienes realizaron aplaudidas interpretaciones. Incluso uno de ellos acompañado de un pianista quien sorprendió por su calidad vocal -según refiere Antonio Saldías- y, finalmente, uno de los hijos del autor, tocó guitarra eléctrica, interpretando un bolero romántico de los recordados Ángeles Negros, reversionado, con una sonoridad parecida a los temas de Carlos Santana, también muy bueno. FIRMA y COCTEL Tras la presentación, junto con las felicitaciones al autor de la obra, los asistentes tras adquirir el ejemplar -que hay que destacar es una producción personal, sin apoyos oficiales de ningún tipo- solicitaron la rúbrica del escritor, mientras se invitó a compartir un cóctel; que se prolongó hasta alrededor de las 23 horas.

POÉTICA MARCHIGUANA